en Ciudadanía, Comunicación, Políticas de la UE

Alba Alonso Perujo

¿Cómo ha llegado Italia al populismo?

Italia, el tesoro del arte y la cultura europeas, también ha sido considerado laboratorio de tendencias políticas que, más tarde, han sido desarrolladas en el resto del continente. Sus costumbres socio-políticas durante la Baja Edad Media se consideran ejemplar por la unión de sociedad civil e institucional: respeto de libertades individuales, gobernanza del bien común, regla de la mayoría en las decisiones políticas o apertura a la participación política de las clases bajas. Con todo, y pese a haber sido uno de los pioneros humanistas en áreas de expresión, el siglo XX traería para Italia uno de los mayores regímenes autoritarios de Europa: la experiencia fascista de Mussolini.

Algunas décadas después, ya habiendo dejado atrás el fascismo, el país transalpino contempló el surgimiento de su primer partido anti-sistema: Forza Italia, con Silvio Berluscconi a la
cabeza. El movimiento italiano aparecía casi una década después de la primera imagen que Europa reflejaba del populismo, en 1973, tras las elecciones danesas, protagonizadas por el Fremskrittspartiet, que expresaba su oposición al Estado de Bienestar. Contrariamente a lo que la esfera actual pueda hacer pensar, Europa no había revivido experiencias de partidos populistas en las últimas décadas, aunque el éxito que ha conseguido en la actualidad es indudable. Para comprender su asentamiento en los parlamentos de la “unión azul” es necesario comprender los acontecimientos que la despiertan.

El siglo XXI dibuja un mundo donde la globalización ha llegado a su cenit. No debería ponerse en duda los grandes avances que esta revolución ha cedido a las comunidades de todo el globo, sin embargo, sesgos de la población han sentido la globalización como un motor de desigualdad, como un sistema injusto donde las grandes corporaciones se benefician, y el pueblo sufre, no solo pérdidas económicas a causa de las nuevas leyes económicas, sino una pérdida de identidad y cultural. El auge de partidos populistas se encadena a estos sentimientos anti-globalización, no tanto a la apatía hacia los mercados, pero con un marcado énfasis en la identidad cultural, nacional, étnica y religiosa de los pueblos enfrentados contra el exterior. Los miedos generados por la inestabilidad política, el descontento social y la pérdida de soberanía se convierten en fertilizante para movilizar políticamente con argumentos que promuevan intereses particulares.

Dos escenarios se han vestido de estos sentimientos la primera década de los 2000: el ataque terrorista de 2001 en las Torres Gemelas (seguido años después de numerosos ataques terroristas a lo largo del territorio europeo) y la fuerte recesión económica que desencadenó la crisis de 2008. En los últimos diez años, los países de la Unión Europea han sufrido una profunda crisis
sociocultural que ha roto su unidad guiada por el radicalismo y partidos de extremos (mayoritariamente de derechas), que han asfixiado a los gobiernos nacionales. Durante estos años, partidos anti-sistema y populistas se han proclamado defensores de la nación enfrentados a las amenazas externas, visualizadas en las olas de inmigración que han sacudido Europa y en las corruptas élites políticas. El Brexit, las políticas del presidente Donald Trump o las elecciones generales italianas de 2018 son una clara manifestación de esta tendencia.

Es ahí, en 2018, cuando el populismo alcanzó el Parlamento italiano de la mano de La Liga y el Movimiento 5 Estrellas (M5E), en el marco de unas elecciones con el 72,9% de participación, la más baja desde 1948.

Revolucionario modelo de votos: la estrategia mediática que siguen los populistas italianos

Las elecciones de 2018 se caracterizan por el papel y la resonancia que las redes sociales obtuvieron durante la campaña. La Liga y el M5E emplearon una estrategia de comunicación moderna que consiguió captar la atención de la mayoría de los usuarios digitales. La estrategia social media de La Liga, acuñada “La Bestia” por su creador Luca Morisi, encaja los intereses populares a los mensajes de su cabeza de cartel, Matteo Salvini, monitoreando y analizando que contenidos son más agradecidos en sus interacciones. Una estrategia obnubilada en protagonizar el espectro mediático por completo, que crea listas de mailing para reunir a filas a no-usuarios de redes sociales. La estrategia mediática es sencilla: hacer oír la primera voz, tener la primera repuesta que deberá ser rebatida después por sus oponentes y medios. El claro objetivo es el de ganar presencia en la mente del votante potencial.

Más allá, La Liga de Salvini fue el único partido político que utilizó Ludificación (1) (del término anglosajón Gamification), a través de un juego llamado “Vinci Salvini”. Con esta estrategia, el equipo del político italiano regalaba puntos a modo de cupón a los usuarios que primero regalasen likes en los posts del líder de La Liga. Estos puntos, permiten a sus seguidores optar a un selfie, una llamada o incluso un encuentro privado con el jefe de la formación. Analizado como estrategia de marketing, esta técnica consigue un enganche altísimo de los “consumidores” (en este caso, electorales), unido a la gran visibilidad que los usuarios, por ellos mismos, se encargan de dar a cuenta de las interacciones: un gran mecanismo de propaganda.

La estrategia mediática que sigue el M5E no es menos llamativa. Este movimiento, que rechaza los términos de “izquierda” y “derecha” y los tacha de entretener al pueblo e impedirles ver a la “verdadera clase dominante corrupta”, ha sido fuertemente atacado por distribuir desinformación y propaganda del Kremlin. Su relación con los contactos rusos se destapó bajo una investigación periodística que rastreó su red de información (blog y redes sociales) hasta sitios web propiedad de la empresa de su cofundador, quién desarrolló la tecnología de voto en línea. También se les recrimina la distribución de publicaciones que originalmente se publicaron en medios bajo el control del Kremlin, como Rusia Today, acusando de esta forma al movimiento de Beppe Grillo de desinformar al pueblo italiano.

M5E aboga por una verdadera democracia directa, por lo que ha implementado un sistema de voto en línea para sus votantes, criticado por representar un sesgo en la población italiana usuaria de Internet. Esta plataforma, unida a su blog, utiliza herramientas de análisis similares a las de Google, a través de las cuales monitorizan las visitas y obtienen información de sus usuarios. Hace veinte años Europa entraba en un nuevo milenio y dejaba atrás un siglo caracterizado por la violencia y la represión. En aquel momento, hubiera sido impensable la situación que vive actualmente. El deseo de un país por abandonar la Unión Europea o elegir a líderes abiertamente xenófobos. La tendencia política que hoy dibuja Europa puede inducir a ver paralelismos con su situación tras concluir la Segunda Guerra Mundial, dando la opción a pensar que si las crisis migratorias, los problemas con el Euro y el descontento con el corrupto sistema político no mitigan con la unión y el entendimiento de la pluralidad social, el futuro que nos espere sea ciertamente similar al del siglo XX.

El panorama Occidental no solo muestra un contratiempo en el modelo democrático, sino una oleada de miedo y descontento. Lo peligroso no es la aparición de ciertos partidos anti-sistema en el continente, sino el hecho de que la sociedad comienza a aceptarlos con menos recelo que a los partidos tradicionalmente democráticos. El acercamiento electoral a las redes sociales e Internet, donde compartir odio y sentimientos y encontrar personas afines a uno mismo es más sencillo de lo que se esperaría, pone en jaque el ideal democrático de unión que se acordaba unas décadas atrás.

(1) La ludificación (o su término anglosajón Gamification) es un proceso de marketing que incluye herramientas y diseños de juego en entornos no lúdicos, como la promoción o campaña de un producto.

Lista de referencias:

BADILLO, Ángel. La sociedad de la desinformación: propaganda, “fake news” y la nueva geopolítica de la información. Documento de Trabajo, Real Instituto Elcano. 2019.
COLOMINA, Carmen. ¿Politización o polarización? La transformación de la Unión Europea ante el nuevo ciclo político. 2019. ISSN: 2564-9078.
JRC TECHNICAL REPORTS. FLORE, Massimo y otros. ca. 2018. Understanding Citizens’ Vulnerabilities to Desinformation and Data-Driven Propaganda. Case Study: The 2018 Italian General Election. ISBN 978-92-76-03320-2.
WOERTZ, E. El populismo en Europa: ¿De síntoma a alternativa? CIDOB REPORT, 2017. ISSN 2564-9078.

Alba Alonso Perujo. Alumna del Máster en Relaciones Internacionales del Instituto Universitario de Estudios Europeos.

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